Me moría de ganas. Había oído que era uno de los grupos que más estaba funcionando en el barrio de Parc Joan Miró, en Barcelona, pero me encantó descubrirlo por mí misma.
Quedamos a las 10:30h delante del parque, Fabián y Mª Jose nos esperaban cada uno con su coche, para empezar la excursión, con los otros. Me explican que son un grupo más grande, pero que cada uno se apunta cuando el calendario se lo permite.
«Que se apunte siempre quien quiera y pueda, ¡que esto es para pasárnoslo bien!» – dice Maite.
Aparcamos el coche detrás del Centro de Oncología e iniciamos camino hacia la montaña. Fabián lidera la ruta y Fernando, lleva el ritmo. Mientras, yo voy detrás con Mª Jose, Maite, Leive, hablando de la vida, de la familia y del barrio, ¿cómo no? Me recomiendan mercados, fruterías y tiendas locales. ¡Qué fuente de conocimiento.
Avanzamos y se pone a llover, pero no paramos. Nos cruzamos con ciclistas y otros excursionistas. Sin esperarlo, llegamos a los 10 KM y a la hora de comer, tenemos que volver. Al terminar me doy cuenta que en solo 3 horas conozco sus vidas: el espíritu aventurero de Fabián, que me cuenta sus aventuras por África; la valentía de Leiva y Fernando, que llegaron hace 10 años de Venezuela, con sus dos hijas, Mª Jose, trabajadora, divertida y entregada al grupo, el carácter afable e incansable de Maite, líder y carismática por naturaleza.
Me lo dicen al terminar y la verdad es que no puedo estar más de acuerdo. Un grupo que transmite optimismo, entusiasmo y generosidad. Me voy con la certeza que repetiré y que ellos continuarán. Además, ya me consta que ya hay más interesados en unirse al grupo, así que supongo, que como todas las buenas historias de barrio: continuará.