Historias de miembros Supervecinos/as

“Nextdoor me ha traído una nueva ilusión”

Written by JoanaCaminal

Conocemos a Consol, vecina del barrio de Sagrada Familia, en Barcelona. Tiene 66 años, vive sola, y sus hijos viven fuera. Se unió a Nextdoor hace dos años, y desde entonces, siempre lo había utilizado por su utilidad para encontrar servicios o personas que le pudieran ayudar con arreglos para su casa. Un día, durante este año, después del confinamiento, se le ocurrió publicar una corta pero efectiva frase: “Me llamo Consol, tengo 66 años, y me gustaría encontrar gente de mi edad para quedar, para tomar un café, para dar una vuelta”. La respuesta fue inmediata, y muy positiva. Obtuvo más de 60 comentarios, de personas de su edad, en la misma situación. Hay veces, en las que sólo hace falta tirar la primera piedra. 

Hablamos con ella sobre cómo ha ido avanzando la historia, sobre sus nuevas amigas, sobre la soledad, y sobre cómo evitarla de la mano de Nextdoor. 

¿Cuándo conociste Nextdoor, y cómo?

Hace aproximadamente 2 años. Por recomendación de un vecino, pero en ese momento no la utilicé mucho. Fue luego, cuando fui viendo que habían más vecinos y cuando tuve la necesidad de encontrar a un lampista. Me encontré a la vecina de enfrente también inscrita en la plataforma, y también encontré a quien me pudiera ayudar con lo que necesitaba arreglar en casa. 

Allí me di cuenta de que Nextdoor servía para muchas cosas, y encima las encontrabas cerca de casa. Ahora es constante, puedes encontrar gente para ir a caminar, para ir a correr, para que te cuiden de tu mascota, o para aprender un instrumento con un vecino. ¡Hay absolutamente de todo!

Y un día… decidiste utilizarla para algo muy distinto, ¿no?

Sí, no sabía cómo iba a funcionar. Siempre he sido alguien muy social, me gusta hacer cosas y planes, y llegó un punto después del confinamiento que necesitaba salir, conocer a gente, animarme. 

Vi un grupo que era de “Gente sola”, entré, y lo fui leyendo. Me sentí identificada. Yo estaba en la misma situación, así que me animé, e hice lo mismo. Hice un post explicando que quería encontrar a gente de mi edad, y ¡funcionó muy bien! ¡Estoy muy contenta!

¡Tuviste muchos comentarios!

Sí, muy buena respuesta. Cuando se pudo volver a salir, nos pusimos manos a la obra a organizarnos. Fui contactando persona por persona que me habían escrito, les dejé mi teléfono, decidimos un lugar, y quedamos! Incluso se apuntó gente que vivía más lejos, les enseñé cómo venir, y quedamos. 

¿Cuántas personas quedásteis? 

Fuimos 8 personas la primera vez. Era verano, y aún no teníamos limitaciones en cuanto a número de personas para quedar. Fuimos a una terraza de la Avenida Gaudí, y nos presentamos una a una. Todas teníamos cosas en común, la mayoría están jubiladas, otra que está a punto, y hasta vino una señora más joven, de unos 52 años, del barrio de Poblenou. Hemos seguido el contacto con todas. Una persona incluso es de Argentina, hemos hecho amistad, y ahora ha vuelto a su casa. ¡Lloré y todo cuando se fue!

Ahora hemos hecho un grupo. Con Dolors, Teresa, Carme, Leonor, Patricia, Conchita…Nos hemos dedicado a cosas muy distintas (educación, sanidad, una de ellas se ha dedicado a la restauración de muebles, yo he sido secretaria…) pero nos llevamos genial. 

¿Y ahora?

Pues ahora seguimos. Tenemos un grupo y quedamos cada semana. No siempre podemos todas, pero en la medida de lo posible, siempre hay un plan. Hemos ido incluso al teatro juntas. Ahora no podemos ir a tomar un café porque tenemos los bares cerrados, pero salimos a caminar, a dar una vuelta por el parque que está cerca de casa… Nos apoyamos. Todas hemos tenido historias de COVID cerca. Cada una tiene sus problemas, hay una de nosotras que se cayó por la calle, y hay otra que tiene que cuidar a su madre… nos vamos explicando la vida, y nos vamos ayudando. 

Con este grupo es fácil encontrar conversación, de cualquier tema. Y como todas hemos vivido situaciones similares, es fácil encontrar apoyo. 

¿Qué diferencia hay entre ellas y los amigos de toda la vida?

El tiempo. A ellas las conozco desde hace unos meses. Pero hemos tenido mucha confianza desde el principio, nos lo hemos cogido con ganas. Cuando estás sola, no tienes tantas obligaciones, y entonces, estás más participativa para hacer cosas nuevas, planes, etc. Eso también es una diferencia: la disponibilidad para hacer planes. 

Los amigos de toda la vida siempre están y estarán, pero muchas veces no viven cerca, y también tienen su vida, sus rutinas y sus obligaciones. Su vida montada. 

La posibilidad de encontrar personas que están cerca es ideal. Dejas de estar solo en 5 minutos si quieres. 

¿Qué planes hacéis?

Ahora salimos a caminar, porque no podemos hacer otra cosa. Pero hemos ido a tomar un café, a merendar, y a la Casa Batlló, a tomar un vermut! Se nos puso a llover y acabamos yendo a comer fuera, fuimos a tomar unos postres y acabé llegando a las 10 a casa. ¡Se me pasó el día volando! También una vez fuimos al teatro, a ver La Jaula de las Locas. Fui muy divertido. 

¿Es una segunda juventud? 

Más que una segunda juventud, yo diría que lo que Nextdoor me ha aportado es una nueva ilusión. Una nueva ilusión por hacer cosas. Estar en casa sola, y salir y quedar con alguien. Y todo, de repente, es nuevo. Cada plan es nuevo y nunca sabes cuándo será el siguiente, pero sabes que te lo pasarás bien. 

Y además, hacemos planes de futuro. Queremos viajar, y queremos ir a ver las Auroras Boreales juntas. Eso es bonito, muy bonito. 

Y ahora además tienes casa en Argentina, ¿no?

Exacto. Ahora tenemos una amiga nueva en Argentina que nos abre las puertas de su casa, para cuando podamos volver a viajar. Ojalá sea pronto. 

Nextdoor me ha aportado una nueva ilusión. Una nueva ilusión por hacer cosas.

¿Cómo crees que la pandemia afecta a las personas mayores? 

Afecta. Pero yo intento no pensar mucho, porque si no, acabo triste. Intento evitar poner las noticias cada día. E intento no pensar en todo lo que habría hecho este año y no he hecho: habría hecho 4 viajes, y no he hecho ninguno. Y tengo a mis hijos lejos y no puedo ir a verlos. Nos hemos visto muy poco. 

Pero bueno, este grupo me da la vida. Te hace tener cosas que hacer. Y si no, pues cuando voy a comprar, hago que la vuelta dure más. Y así me distraigo. Me confirmo con poco porque es lo que hay, como mínimo no tenemos confinamiento absoluto, que fue terrible. 

No me he sentido sola, pero sí con miedo. No no saber qué pasará. Y de no saber qué me podría pasar si me contagiara. Pero si pienso mucho, me puede llevar a la depresión. Así que lo intento evitar. 

¿Qué le dirías a la gente que se siente sola?

Que hagan lo mismo que yo, y que se apunten al grupo. Si no son del barrio, que hagan uno ellos. Es una oportunidad, y te hace vivir momentos muy bonitos, y nuevos. Nextdoor es una maravilla, estoy muy agradecida de haber podido hacer esto. 

¿Por qué Nextdoor es diferente?

Las cosas por internet están muy masificadas. Por ejemplo, el mundo de los singles. Hay muchísimos, y todo se convierte en algo muy lejano, impersonal. Nextdoor te da la proximidad, y tengo la sensación de que las relaciones que se crean son reales, son más de verdad. Es más personal. No sólo se trata de conectar, se trata de llegar a una relación de confianza. Es cierto que siempre se tiene que dar el primer paso, si no las cosas no pasan. Pero una vez lo das, en Nextdoor siempre me he encontrado respuestas muy humanas, muy de verdad. 

Bravo por Consol, bravo por sus nuevas amigas. Únete a #CuentaConmigo, invita a tus vecinos a dar una vuelta contigo, haz compañía a alguien, vuelve a hacer nuevos amigos. Con Nextdoor, es más fácil.

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